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sábado, 5 de junio de 2010

La sonrisa perdida

Ya la busque por los rincones. Revise todos y cada uno de mis libros, por si acaso la hubiera dejado olvidada entre alguna de sus páginas, como a una flor marchita. Revise mis bolsillos y los bolsillos de mi ropa favorita, porque es en la favorita donde se guardan ciertas cosas. La busque por el jardín, por si acaso se escondía entre los pensamientos y las rosas en flor. Incluso, incluso, busque bajo mi cama, pero no aparece, no encuentro mi sonrisa.

No me había dado cuenta de su ausencia hasta la tarde de ayer, cuando, viendo las viejas fotos y comparándolas con las nuevas fotos comencé a extrañarla. No recuerdo cuando fue la última vez que la use, pero las fotos, ah! las fotos, esas sí que no saben engañar. Si las fotos sirven para algo es para darnos cuenta de lo que somos y de lo que ya no somos, y de lo que fuimos y lo que es. ¿En qué punto del camino se quedo mi sonrisa? ¿Fueron los embates de la vida quienes me la robaron o simplemente un día no me dieron ganas de vestirla, y las ganas no aparecieron al día siguiente, ni al siguiente, ni al siguiente, hasta que un día olvide que la tenía? O tal vez los embates me quitaron las ganas, y las ganas la sonrisa.

¿Y ahora donde ire a buscarla? Malditas fotos que me recordaron la sonrisa perdida. Tal vez las queme para dejar de pensar en ella. O tal vez sea hora de empezar a mendigar sonrisas. "¿Me regala una sonrisa, fulanito de tal? es que no encuentro la mia"

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