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jueves, 30 de septiembre de 2010

Entre parentesis

"En gustos se rompen géneros"

(Y hay géneros que rompen gustos...
y una vez con el gusto roto hará falta Dios y todos sus santos pa'rreglarlo)

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Atrapar la Felicidad!

Hace tiempo, cuando era una niña, alguien me dijo que ver un colibrí era signo de felicidad y que si lograba atrapar uno sería feliz por siempre. Desde entonces, al toparme con una de estas avecillas me quedaba muy quietecita, me iba acercando poco a poco, sin hacer ruido, sin atreverme a respirar. Ahuecaba poco a poco mis manitas y le pedía al viento que dejase de soplar por un instante. Había veces en que lograba acercarme bastante pero no lo suficiente. Y siempre terminaba frustrada viéndolo partir.

No sé en qué momento comencé a darme por vencida, solo recuerdo que poco a poco deje de intentarlo. "Es imposible" me decía enfadada. Y me quedaba ahí, parada, mirándolo, mientras imaginaba cientos de formas de atraparlo para al final, decirme a mi misma que no funcionarían.

Con el tiempo, la idea de capturarlo comenzo a disgustarme. ¿Por qué lo quería atrapar?... ¡A sí!, para ser feliz por siempre. Pero, ¿de verdad sería feliz para siempre si lo atrapaba?... Una vocecita dentro de mi decía que no. ¿Cómo podría ser feliz viendo encerrada a esa pequeña avecilla? ¿Cómo podría, viéndolo triste, sonreír? Y un día, no se cuando, pero un día, decidí que no intentaría más el atraparlo, no porque fuera imposible, sino porque era egoísta y los deseos egoístas nunca darán felicidad.

Desde entonces, cuando veo un colibrí, me quedo quietecita, a veces desde lejos, pidiendole al tiempo que se detenga un momento para poder admirarlo con calma. Ya no intento atraparlo. He aprendido que soy más feliz cuando lo veo volar libremente. Al final, termina alejándose como cuando era niña, pero ahora, en lugar de aquel sentimiento de tristeza y frustración, me queda un sentimiento de alegría y, por qué no decirlo, de felicidad.

Tal vez nunca seré feliz para siempre pero, por un instante, al verlo, puedo sonreír y soñar. A veces me pregunto si no es ese el secreto de la felicidad, si no es ese el secreto del amor. Si algún día me encuentro de nuevo con esa persona, le contaré que ya no necesito atrapar al colibrí, porque siempre habrá colibris recordándome que "poseer" no es "amar".

jueves, 23 de septiembre de 2010

Elizabeth: ¿Quién sería el primero en descubrir el poder de la poesía para matar el amor?
Darcy: Yo creía que la poesía era el alimento del amor
Elizabeth: De un amor solido tal vez, pero sino es más que una ligera inclinación un mal soneto lo mataría en el acto.
Darcy: ¿ Y qué recomienda para fortalecer el afecto?
Elizabeth: Bailar. Aunque la pareja sea apenas aceptable.

Fragmento de Orgullo y Prejuicio, la película

domingo, 19 de septiembre de 2010

Graceling - Kristin Cashore


Libro: Graceling
Autor: Kristin Cashore
Editorial: Roca
No. de Paginas: 395

«Hay gente en estas tierras que tiene poderes extraordinarios a los que llamamos gracias. Una gracia puede tener un valor infinito o puede ser totalmente inútil. Una gracia puede hacer que alguien sea veloz como el viento, o que sea capaz de predecir el tiempo, mientras que otras sólo harán que hables al revés sin pensar o te subas a los árboles. Mi nombre es Katsa. Soy un instrumento que mi Rey utiliza para castigar a sus enemigos. Mi gracia es matar.»

Ya sé que el libro lleva casi dos años en el mercado pero no podía hablar de "Fuego" sin antes hablar de "Graceling", así que aquí vamos.
 
El libro nos lleva a otro mundo, un mundo donde existen los gracelings que, en lugar de ser queridos y admirados por sus gracias, son temidos y rechazados. En la sinopsis que viene con el libro, Katsa, la protagonista, se define a si misma como un instrumento del rey, ese es el papel que ocupan los gracelings en estas tierras, instrumentos usados por sus diferentes habilidades, rechazados cuando estos no son útiles.
 
Lo que más me gusta del libro es la personalidad de la protagonista. Cashore nos muestra una mujer fuerte pero que irónicamente tiene miedo de si misma (algo que se repetirá en "Fuego"), Katsa no teme ser herida sino herir, a lo largo de la historia la personalidad de la protagonista se desenvuelve aprendiendo a ser ella misma y tomando el control de sus actos. Por otro lado es bastante tontita respecto a los asuntos amorosos, es de esos personajes que no se enteran de nada, lo cual crea un par de situaciones bastante divertidas.
 
Como siempre, comenzamos con un triángulo amoroso pero queda en el olvido antes de llegar a medio libro, lo cual permite que la trama se enfoque mas en los personajes principales y en su "misión" que es descubrir quién está detrás del secuestro del príncipe Tealiff, padre del rey lenita y abuelo de nuestro protagonista masculino para, al final, enfrentarse a una gracia más peligrosa que la de Katsa.
 
Es un libro lleno de aventura, fantasía y romance, pero no es el típico libro rosa. Los personajes bien definidos, la trama bien desarrollada y aunque el final puede parecer algo improvisado vale la pena leerlo.